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Las mujeres y la tecnología, pieza clave de la reactivación de México


atomic88 - septiembre 10, 2020 - 3 comments

Todos jugamos un papel crucial en el proceso de recuperación de la pandemia. Pero las mujeres, de manera particular, son un factor determinante para que esta recuperación posibilite una verdadera transformación y desarrollo. No sólo nos referimos al hecho evidente de que las mujeres representan la mitad de la población, sino a las formas en que las mujeres están implicadas en sectores indispensables para pasar la página de esta crisis y contarnos una mejor historia. 

Para que esto suceda es indispensable que comencemos por hacer visible lo invisible. En el estudio “El impacto de covid19 en las mujeres” publicado recientemente por la ONU, se revela que mundialmente las mujeres conforman el 70% de los trabajadores de salud: enfermeras, médicas, trabajadoras sociales, cuidadoras, etc.

Sin embargo, en su mayoría, este trabajo pasa desapercibido porque culturalmente parecería que es la posición que le corresponde a la mujer y no un trabajo fundamental en el que se juega la vida y la muerte. Tanto es así que, según el estudio, si se retribuyera económicamente la contribución de las mujeres a todo tipo de cuidado, no sólo la salud, la cifra sería de 11 trillones de dólares.

Esta cifra es tan alta porque sabemos que además de los cuidados a la salud, está típicamente en la cancha de las mujeres hacerse cargo de la educación y bienestar de los hijos. A partir del regreso a clases, según la UNESCO hay 1.52 billones de estudiantes tomando clases desde sus casas. Lo que en muchos casos implica que, con estos niños, están también las madres haciéndose cargo de que las cosas funcionen. Si bien esto no es una regla general y es cierto que la participación de los padres u otros cuidadores ha ido aumentando en los últimos años, el estudio de la ONU revela que las mujeres invierten tres veces más tiempo en el cuidado y trabajo doméstico que los hombres, lo que limita severamente las posibilidades laborales de las mujeres.

En este sentido, se ve con tristeza que mucho del terreno ganado en el ámbito laboral para las mujeres, está en riesgo. A nivel mundial, actualmente hay tres veces más hombres (entre los 25 y los 54 años) en la fuerza laboral, que mujeres. Y la brecha salarial promedio entre lo que gana una mujer y un hombre por desempeñar el mismo puesto está estancada en 16%, aunque en algunos países las mujeres ganan hasta 35% menos. Esto es particularmente problemático ahora, ya que a causa del COVID-19, una mayor cantidad de hombres han fallecido o perdido sus trabajos y queda en la responsabilidad de las mujeres soportar la carga económica de la familia.

Otro factor a considerar es que se calcula que 740 millones de mujeres trabajan en la economía informal. Esto implica que ni ellas ni sus familias tienen seguridad social o son elegibles a programas oficiales de ayuda al desempleo. Por otro lado, gran parte de este trabajo informal son servicios que se vieron detenidos por el confinamiento. Aunado a esto, se estima que solo el 65% de las mujeres a nivel mundial tiene una cuenta en alguna institución bancaria lo que elimina la posibilidad de recurrir a los mecanismos financieros para responder a una emergencia, y quedan fuera de la posibilidad de incursionar en el comercio electrónico. 

El cuidado, la educación, el desempeño profesional y el sostén económico de la familia son los retos que hoy enfrentan las mujeres. Sin embargo, nada de esto es nuevo. Especialmente para las madres solteras esta presión ha existido siempre y el rezago de las políticas públicas y la cultura laboral de muchas instituciones privadas no están diseñadas para responder a las necesidades que implica hacerse cargo de todas las responsabilidades.

Esto sucede en gran medida por la falta de representación de las mujeres en los puestos de toma de decisiones. Según el informe de Grant Thorton “Mujeres Directivas 2020”, a nivel global solo el 29% de los puestos de alta dirección está ocupado por mujeres, mientras que en América Latina, esta cifra creció 8% en el último año para llegar a 35%. Si bien han habido avances, las cifras están lejos de la paridad. En ese sentido se hace evidente que la inclusión y la diversidad no son sólo accesorios que se ven bien para los informes de responsabilidad social, son temas urgentes si queremos atravesar esta pandemia y salir del otro lado transformados en una sociedad resiliente a futuras crisis. 

Según McKinsey, para 2025 el PIB mundial podría incrementar $12 trillones de dólares si se cierra la brecha salarial de género, pero para que esto suceda es fundamental que las mujeres tengan mayor y mejor participación en el mercado laboral. En ese sentido el eCommerce puede ser un habilitador de los proyectos de emprendimientos de mujeres que pueden encontrar formas más eficientes de salir al mercado. Esto es una buena noticia, aunque significa también  que hay mucho trabajo por hacer para acercar los beneficios de la economía digital a las mujeres que lo necesitan.

Con este objetivo, Grupo Alibaba ha puesto especial énfasis en la contribución del eCommerce para cerrar la brecha de género y, conscientes de la importancia del networking y la mentoría como mecanismos para empoderar el emprendimiento, en el evento del Día Internacional de la Mujer de 2019, reunieron a mujeres emprendedoras para compartir sus experiencias e invitar a otras a incursionar en el eCommerce. 

Esta pandemia puede ser el detonante que desatore deudas pendientes que tenemos como sociedad. La equidad de género, la diversidad y la participación de las mujeres son algunas de ellas. La intervención de la tecnología para saldar estas deudas puede hacer la diferencia entre una verdadera transformación o un estancamiento aún más profundo. 


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